Personaje vigilia_brigida - javialexis06-cyber/JUEGO-ANIVERSARIO-ESPOSA GitHub Wiki
Brígida
Estado: presencia, domicilio, historias y vida social integrados. Los 24 vecinos originales conservan sus rutinas; los demás usan agenda, navegación y amistad ampliadas.
ID estable: vigilia_brigida. Naturaleza: persona_viva.
Lugar: Vigilia de Ceniza. Mundo: ``. Hogar: vigilia_vivienda_04.
Cómo encontrarlo y escuchar sus recuerdos en la partida
Oficio y papel
Cocinera del comedor abierto: olla común, pan de centeno y mesa sin preguntas en la puerta.
Pasado
Brígida, 52, cultivaba centeno en las granjas del borde de Valdemora hasta la evacuación de AV 303. En Vigilia abrió un comedor y, por orden, anotaba nombres en un cuaderno; se lo prestó a un hombre amable que decía venir del Concejo y era de la Custodia. Tres vecinos recibieron cartas de reclutamiento con su nombre bien escrito. Desde entonces en su puerta no se firma nada.
Presente y personalidad
Mide la sal con la palma, canta mal mientras amasa y discute con Aldán sobre cuánta sopa es «demasiada». Sirve primero a quien llega callado y no le pregunta a nadie de dónde viene.
Cambio personal y sus motivos
Aprende a guardar solo lo que de verdad hace falta (alergias, turnos, faltantes), con permiso y a la vista, sin volver a llenar cuadernos por costumbre.
Dirección de voz
Grave y risueña, de cocina grande; manda con cariño y remata con un chiste.
Primeros años y lo que aprendió a querer
Brígida creció entre surcos de centeno al borde de Valdemora. Su abuela horneaba el pan de los sábados para quien pasara por el camino y nunca preguntaba el apellido. «El hambre no trae papeles», decía, y le daba a la niña la corteza más tostada. Brígida aprendió a amasar antes que a leer, y a querer una mesa larga donde nadie tuviera que ganarse el puesto.
Aprendizaje, decisiones y vínculos
En AV 303 llegó a Vigilia con una bolsa de harina y una olla abollada. Abrió un comedor en un galpón y, para no repetir raciones, anotaba nombres. Un hombre de buenos modales pidió el cuaderno «para el Concejo» y ella se lo dio sin dudar. Cuando tres vecinos recibieron cartas de la Custodia, fue a pedirles perdón uno por uno. Dos volvieron a comer; uno todavía no.
Lo que cambia y lo que todavía pesa
Ahora cuenta platos, no personas. Íñigo viene a comer en sus relevos y ella le guarda el pan del borde sin preguntarle nada de lo que fue. Todavía se le aprieta el estómago cuando alguien entra con una carpeta. Noemí le enseñó a anotar alergias con permiso, en una pizarra que todos ven. Le cuesta, pero ya distingue entre cuidar y vigilar.
Agenda, amistad, regalos y relaciones disponibles
Vida cotidiana fuera de la misión
Prende el horno antes de la primera campana y deja una olla tibia toda la noche para el turno de guardia. Los sábados enseña a amasar a quien quiera, sin inscripción.
Qué piensa de Fuatia
Le tiene respeto y algo de miedo; dice que si Fuatia tiene hambre de algo, que sea de justicia y no de pan.
Misión personal
Su vida continúa en los encargos de su pueblo; no tiene una misión personal V adicional.